
Las manifestaciones artísticas de las Artesanías de Castilla la Mancha son un orgullo de la comunidad. El tallado de la madera, la cerámica decorativa, la alfarería, el forjado artístico del metal y la floreciente del tejido textil tienen la impronta de años de historia y arte. Toda la representación cultural de las distintas regiones lleva su sello característico que las hacen fácilmente identificables. La ebanistería realizada con maderas propias de la región -o exóticas de otros lugares – con formas macizas torneadas engalanan los muebles clásicos de estilo.
Respaldos y pies de camas, bargueños, sillas, sillones, mesas de comedor tienen el reconocimiento mundial de la industria artesanal manchega. La geografía de este tipo de producción artesanal de la madera destaca a las localidades de Gineta, Almansa y Letur de Albacete; las de Santa Cruz de Mudela y Almagro de la Ciudad Real y las de Sonseca, Illesca y Talabera de la Reina de Toledo. La producción de tapices y alfombras reconocidas mundialmente por su calidad y estilo artesanal tienen su zona de producción en Villa La Fuente y Valdepeña de Ciudad Real; Casasimarro y Cuenca de Cuenca; Atienza, Brihuela, Cogolludo, Pastrana y Sigüensa de Guadalajara.
En todo el territorio se realizan los trabajos de forja que son característicos por las volutas que rematan cada reja, puerta o adorno realizado con pericia y fuerza haciendo maleable el metal por medio del calor y el templado enfriándolo por medio del agua. La cerámica es unos de los íconos de la representación artística de Castilla la Mancha, tiene en las localidades de Puente del Arzobispo y Talabera de la Reina en Toledo su lugar de producción mayor. El ornamento con vivos colores y sus dibujos representativos en jarrones, palmatorias, platos, fuentes y los azulejos decorados cuentan con fama mundial que atesoran a todos los productos artesanales elaborados en Toledo por su alto valor artístico y comercial.
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