
La mayoría de las provincias de Castilla la Mancha dispone hermosos balnearios, cada uno sus características especiales y el calor y amabilidad de su gente. Esta comunidad famosa por sus llanuras y sus molinos, íconos representativos gracias a la pluma y exquisita literatura de Miguel de Cervantes Saavedra y su inmortal “Don Quijote de la Mancha”.
No disponer de balnearios marítimos no le quita atractivo a los innumerables, coloridos y apacibles balnearios que generan interés turístico internacional. En Guadalajara se destacan los balnearios de las Salinas de Imón y el de Trillo el Real balneario de Carlos III, fundado en el siglo XVIII por el Rey y Alcalde de Madrid Carlos III, Guadalajara se puede disfrutar de un clima agradable en otoño y primavera.
En la provincia de Toledo se destacan los balnearios ubicados en Layos, Carranque, Toledo, Torrico, Villafranca de los Caballeros y San Pablo de los Montes. En Cuenca se encuentran pequeños paraísos llenos de atractivos e historias donde se destacan los balnearios de Alcantud y los de Beteta donde surge el manantial de Solán. Los balnearios de la Ciudad Real tienen como atractivo vestigios de más de 700 años de historia, se destacan los de Santa Cruz de Mudela, Socuellamos y Fuencaliente.
En la provincia de Albacete se encuentra el nacimiento del río Mundo con impresionantes cascadas y sus balnearios mas importantes con los de Yeste, Salobre, Villatoya, Albacete. Especialmente los de Salobre son característicos por sus aguas termales minero, medicinal curativas. Todos los balnearios disponen de complejos hoteleros de primer nivel y con variedad de categorías y servicios instalados cerca de bosques, pinares, montañas y cumbres que forman parte de las maravillas que puede ofrecer Castilla la Mancha al visitante mas exigente. Los Balnearios de Castilla la Mancha son el paso obligado de todo turista que quiera mantener en su memoria recuerdos imborrables.
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